Freddie Mercury subió por última vez a un escenario el 8 de octubre de 1988, en el espectáculo La Nit en Barcelona, acompañado por la soprano Montserrat Caballé. Allí interpretaron The Golden Boy, How Can I Go On y cerraron con Barcelona, canción que luego se convirtió en himno olímpico en 1992.
El líder de Queen ya estaba gravemente afectado por el sida: su pie derecho estaba necrosado y las lesiones en su rostro fueron disimuladas con maquillaje. Aun así, decidió presentarse y fingir cantar, dejando una de las imágenes más conmovedoras de su carrera.
Ese show quedó marcado como su despedida artística frente al público, antes de dedicarse exclusivamente a grabar en estudio hasta su muerte en 1991.