La denuncia sostiene que Suno explota identidades artísticas para beneficio comercial, violando derechos de imagen y privacidad en varios estados de EE. UU.
Suno, fundada en 2022 y valuada en más de 5.400 millones de dólares, se defiende alegando que su modelo se ampara en el “uso legítimo” y que no permite referencias directas a artistas. Sin embargo, pruebas presentadas en el caso muestran que el sistema puede reproducir voces y estilos con solo ingresar los nombres de los músicos.
El juicio podría marcar un precedente clave: definir hasta qué punto la imitación de voces y estilos por IA es legal o constituye una violación de derechos.