El artista de 77 años cerró su presentación con All Night Long sentado en una silla, visiblemente agotado, y luego fue trasladado al hospital para estudios médicos.
Los especialistas informaron que se trata de un cuadro de deshidratación leve, aunque el cantante permanecerá bajo observación hasta recibir el alta. Este episodio se suma a otro ocurrido en junio, cuando debió suspender un recital en Minnesota por mareos y fue llevado en ambulancia.
Richie, autor de clásicos como Hello, Say You, Say Me y Endless Love, mantiene una agenda intensa de conciertos, lo que preocupa a sus seguidores. Su entorno aún no emitió un comunicado oficial, pero se espera que en las próximas horas haya novedades sobre su evolución.