El músico intentó agradecerla al público por ser los responsables de permitirle desarrollar su arte tanto a él como a su banda y mostró un cariño sincero por ellos. Sin embargo, la traducción no fue para nada fiel a esas intenciones.
“Le pedí a nuestro hablante de español residente, el señor Ariza, que traduzca. Él se asegurará de que escuchen lo que tengo que decir y de que nada se pierda en la traducción, para que sepan exactamente cómo me siento por ustedes y por este país”, anunció el británico.
Acto seguido, Ariza tomó el micrófono y dijo: “Él ni siquiera se sabe mi nombre. Nos paga muy mal, es terrible, no nos deja comer, no nos deja dormir. Es muy mal jefe y no quiere que lo vea a los ojos. Por favor, ayúdennos”, mientras el público se reía y Styles seguía el juego.
“Eso fue un poco largo. ¿Estás seguro de que tradujiste correctamente? Confío en ti, José“, agregó cambiando el nombre de su músico y dando a entender que se trató de un momento orquestado previamente como un paso de comedia para diversión del público.