En lo que respecta a Davis, lleva hablando de este caso desde hace varios años. No solo en entrevistas públicas, sino también en sus memorias, tituladas Compton Street Legend. Su relato fue cambiando a través de los años, aunque siempre aseguró haber estado dentro del Cadillac blanco —el auto desde el que se disparó al rapero— y alegó no haber sido el responsable de disparar.
Más allá de las inconsistencias en el relato de Davis, el fiscal Binu Palal sostuvo ante el tribunal: “Los hechos centrales permanecen. Los hechos materiales permanecen”. “Es una propuesta completamente distinta beneficiarse de un asesinato. Y eso es lo que está haciendo el señor Davis”, agregó Palal sobre la actitud que mantuvo el acusado durante todos estos años, en los que, lejos de mantener un bajo perfil, expuso su versión a través de diferentes medios.
2Pac tenía 25 años cuando fue asesinado y, a pesar de su corta edad, ya había logrado convertirse en una de las figuras más relevantes dentro del rap y el hip hop, sobre todo por el contenido social de sus letras, que denunciaban la desigualdad, y así fue erigido como un sinónimo de resistencia y un artista de culto. Con el paso del tiempo, el mito de 2Pac no para de crecer y su música continúa siendo altamente influyente.