Collins sostuvo que le dieron el alta tres días antes de Navidad, pero que tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital semanas más tarde, pasando finalmente siete meses recibiendo tratamiento.
Cuando su estado se volvió crítico en abril de 2024, el artista estaba inconsciente y su representante se puso en contacto con sus cinco hijos, quienes viajaron para acompañarlo. “Mis riñones estaban fallando; mis órganos simplemente estaban dejando de funcionar. La gente venía a despedirse, pero yo no recuerdo que vinieran. No tenía ni idea de lo que estaba pasando”, habló sobre el difícil momento de salud que le tocó vivir.
“Ni que decir tiene que no volví a probar el alcohol desde entonces”, agregó el músico que también pasó cuatro días fantásticos junto a sus hijos. A principios de año, reveló que necesita una enfermera interna que le asista las 24 horas con la medicación, tras atravesar una etapa que describió como “difícil, interesante y frustrante”.
También, Phil contó que tuvo que someterse a cinco operaciones de rodilla. Hace poco, el músico declaró que se sentía más sano, aunque descartó actuar en la ceremonia de su próxima incorporación al Salón de la Fama del Rock & Roll, prevista para finales de este año.