Applegate dijo estar “más que dispuesto” a mantenerse alejado de la ganadora del Grammy si ella se lo pedía directamente; aunque, según se informa, también escribió en una contrademanda que Carpenter había intentado comunicarse con él mirándolo directamente mientras cantaba durante su actuación en Coachella en abril.
A principios de junio se conoció la palabra de los guardias de seguridad. Según relataron, en uno de los episodios, Applegate permaneció dormido dentro de un auto y después lo movió a pocos metros de la entrada de la casa de la cantante. Aunque la policía volvió a acudir al lugar, no se produjo un nuevo arresto.
La orden de restricción solicitada por Carpenter también protege a su hermana Sarah Carpenter y a George Smith, pareja de ésta, quienes viven en la misma propiedad. “Su insistencia delirante en que me conoce y que era esperado por mí demuestra una fijación peligrosa e irracional”, sostuvo Carpenter. Hasta el momento, la fiscalía de Los Ángeles no presentó cargos penales formales contra Applegate.