A pesar de estos adelantos, el cantante dejó claro que el objetivo principal sigue siendo un álbum completo. Según explicó, el proyecto apunta a un sonido crudo y desordenado, algo así como un collage vibrante pensado especialmente para el directo, que es donde la banda siente que realmente cobra vida. También destacó que el rock sigue siendo, para ellos, una forma de resistencia frente al caos y la saturación del mundo digital actual.
En sus palabras, el momento que atraviesan (marcado por tensiones globales e incertidumbre) ha llevado al grupo a explorar más a fondo sus propias experiencias personales en busca de nuevas canciones que conecten con ese contexto. De ahí surgieron las ideas detrás de Easter Lily, un trabajo que nace de cuestionamientos íntimos sobre temas como la amistad, la fe o el sentido de la religión en tiempos dominados por algoritmos y discursos fragmentados.
El propio Bono explicó que se hicieron preguntas difíciles sobre sus relaciones personales y su capacidad de sostenerlas en épocas complejas, además de reflexionar sobre si la fe puede mantenerse intacta en un entorno donde el significado suele distorsionarse. También se plantearon si la religión divide más de lo que une o si todavía guarda respuestas valiosas en sus tradiciones y rituales.
El EP también tiene un componente de inspiración artística: el título hace referencia a Easter de Patti Smith, un disco que, según Bono, le dio esperanza cuando era joven.