A través de sus habituales intercambios en redes sociales, el músico fue directo: la presión de estar a la altura de los clásicos sería demasiado alta. Según explicó, cualquier lanzamiento nuevo estaría bajo una lupa constante por parte de la crítica y los fans.
En ese sentido, lanzó una frase contundente: si el disco no cumple con las expectativas, “nos separaríamos de nuevo”. Para Gallagher, el peso de la historia de la banda y la comparación con hits como Wonderwall o Don’t Look Back in Anger hacen que el desafío sea prácticamente insostenible.
Además, el cantante dejó entrever que la banda puede seguir funcionando sin necesidad de nuevo material, apoyándose en su repertorio clásico, que sigue convocando multitudes en cada show.
Así, aunque la reunión de los hermanos Gallagher reavivó la esperanza de una nueva etapa creativa, todo indica que el futuro de la banda estaría más ligado a los escenarios que a un regreso al estudio.