En una entrevista que le brindó a Guitar World en 1986, Young no se guardó nada y aseguró públicamente que, a su parecer, Slowhand estaba “masivamente sobrevalorado” y destacó el papel de leyendas como Chuck Berry y B.B. King, de quienes destacó su “tacto increíble”. “Tocan las notas en el punto justo y saben cuándo no tocar. Chuck Berry nunca fue una persona indiferente. No le importaba si tocaba su melodía, desafinada o la de otro. Siempre que toca la guitarra, tiene una gran sonrisa de oreja a oreja”. Luego de alabar a los gigantes del rock and roll, Young hizo énfasis en su colega británico.“De pequeño, todos alababan a Clapton, diciendo que era un genio de la guitarra y cosas así”, continuó. “Bueno, incluso en una mala noche, Chuck Berry es mucho mejor de lo que Clapton llegará a ser. Él simplemente junta riffs que tomó de otros, como B. B. King y demás blueseros veteranos, y los combina de forma un tanto desordenada. El único gran álbum que hizo fue Blues Breakers, que grabó con John Mayal, y quizás un par de buenas canciones que hizo con Cream. Más o menos se forjó su reputación gracias a eso. Para empezar, nunca entendí por qué tanto revuelo con Clapton”.