Su carrera junto a Keith Richards y compañía lo colocó frente a diversas oleadas de nuevos artistas y movimientos culturales: desde la invasión británica en la década de los 60 hasta la psicodelia, pasando por otros nacientes géneros como el punk, el glam y el new wave.
Ya en los años 80, con los Stones más que consagrados, bandas como Spandau Ballet y Duran Duran dominaron las listas y se convirtieron en íconos de la estética de la época, en parte gracias a que sus videoclips llenaban la pantalla de MTV, mientras que su estilo parecía marcar el futuro de la música pop. A pesar del éxito de estos grupos, no todos quedaron impresionados con ellos. Entre los más escépticos estuvo Jagger, quien no dudó en bajarle el pulgar a buena parte de aquella generación.
En una declaración tan frontal como dura, Jagger disparó contra el conjunto londinense comandado por Tony Hadley y aseguró: “No me gusta Spandau Ballet. No los considero nada nuevo. Quiero decir, eso ya existía hace años. No me dicen nada nuevo”. Por otro lado, en lo que respecta a Duran Duran, el frontman comentó: “No creo que sean buenos, pero creo que Duran Duran ha hecho un par de buenos discos”.