Este disco está basado en el musical homónimo, para el cual Sting también escribió las canciones, y tiene la particularidad de versar sobre el cierre de los astilleros en la ciudad de Wallsend, cerca de donde creció el músico. Por eso, el álbum está cruzado por las experiencias de su infancia.
En la citada entrevista, definió la creación de The Last Ship como "una aventura emocionante", que también tuvo un componente "muy personal" y "sobre mi comunidad, de dónde vengo, la gente con la que crecí y también sobre mi escape de eso".
Este disco fue el primero que el músico estrenó luego de 10 años, período en el que había publicado Sacred Love (2003), y contó con grandes invitados como Brian Johnson, de AC/DC; el grupo de música folclórica inglés The Wilson Family; la inglesa Kathryn Tickell y Jimmy Nail.
A pesar de que el público pueda tener cariño por ciertos álbumes más populares o repletos de hits, muchas veces para los músicos su obra más importante no es la más exitosa, sino la más significativa a nivel personal, como es el caso de The Last Ship, que pasó desapercibida para el gran público pero dejó una gran marca en el bajista.