Miley Cyrus se presentó el fin de semana en el Hollywood Bowl de Los Ángeles para presentar su álbum Bass Persuades. Durante el show, interpretó una emotiva versión de Jolene en homenaje a Dolly Parton, su madrina artística, y no pudo contener las lágrimas.
Las redes sociales se llenaron de comentarios críticos sobre su desempeño, cuestionando su energía en escena. En su segundo show, Cyrus respondió: “Puedo soportar mucho, pero hay algo que no toleraré: que cuestionen dónde está mi corazón cuando estoy en el escenario. Estoy completamente presente”.
El nuevo disco Bass Persuades, lanzado el 18 de septiembre, debutó en el puesto número uno del Billboard 200, marcando el regreso de la artista al tope de las listas después de más de una década.