Ocurre que «Boy» encauzaba las intenciones demostradas en el seminal EP «Three», a la vez que marcaba el inicio de un corpus que tomaría un carácter definido en «October», «War», «The Unforgottable Fire» y, fundamentalmente, «The Joshua Tree», los discos posteriores que consagrarían a nivel mundial al grupo.
Allí aparecerían los éxitos que propagaron el sonido de U2 por todo el mundo, como «Gloria», «Sunday Bloody Sunday», «New Year’s Day», «Pride (In The Name of Love)», «With or Without You» o «I Still Haven’t Found What I’m Looking For», por citar algunas.
La asociación en muchos de estos casos del grupo con dos productores de fuste como Daniel Lanois y Brian Eno, y la inclusión de U2 en la grilla de grandes festivales ayudarían a terminar de catapultar al éxito a la banda, del mismo modo que su participación en proyectos solidarios como «Live Aid» perfilarían el perfil humanitario de Bono.
Por todo esto, y la vigencia que los irlandeses mantienen, la publicación de «Boy» aparece como un hito en tanto carta de presentación de una de las bandas más populares y relevantes en la historia del rock mundial.