McDonald y la madre de Goessling tenían apenas 14 años cuando decidieron darlo en adopción. El niño fue criado por Paul y Kay Goessling en San Luis, Misuri, y siempre supo que era adoptado. “Tuve una infancia maravillosa, no podría haber elegido mejores padres”, declaró Goessling.
El reencuentro se produjo primero por teléfono y luego en persona, en un abrazo que ambos describieron como inolvidable. McDonald confesó: “Siempre cargué con esa culpa. Saber que estaba bien, que tuvo una buena vida, fue una gran recompensa”.
Además, el músico descubrió que es abuelo, ya que Goessling tiene hijos propios. “Todavía estoy asimilando eso. Qué regalo”, expresó.
Actualmente, McDonald continúa de gira con The Doobie Brothers y en 2024 publicó sus memorias What a Fool Believes, donde repasa su carrera junto a Steely Dan y su proceso de recuperación de las adicciones.