No muchas personas pueden jactarse de haber conocido íntimamente al compositor de "Purple Haze". Sin embargo, cuando le pidieron que lo describiera como persona, Wood habló de aspectos poco conocidos de su personalidad: “Probablemente era una persona muy reservada y casi un ermitaño en su vida privada. Era muy tímido y tampoco le gustaba cómo cantaba”.
En cuanto a lo que Hendrix consideraba su talón de Aquiles —el canto—, Wood contó que lo animó para que no se sintiera inseguro: “Recuerdo que le preocupaba su voz. Le dije: ‘No creo que debas preocuparte por eso, Jimi… Con tu forma de tocar la guitarra, lo compensas’. Le dije que dejara de preocuparse por su voz al cantar, porque complementaba a la perfección su forma de tocar”.
Por último, Wood también habló sobre el desafío de retratar a Hendrix desde las artes plásticas y destacó la expresividad de su rostro, uno de los más famosos del rock. “El rostro de Jimi era muy expresivo y, en cierto modo, es muy difícil de pintar”, admitió.