La legendaria banda británica, incluida en el Salón de la Fama del Rock & Roll, había continuado de gira desde su formación en 1962 y todavía contaba con dos integrantes vinculados prácticamente desde sus primeros años: el guitarrista Tony Hicks y el baterista Bobby Elliott.
La decisión llega después de que problemas de salud obligaran a Hicks a abandonar el grupo. En señal de apoyo a su compañero, Elliott también decidió retirarse, provocando así el cierre definitivo de The Hollies. La banda deja atrás una extensa carrera que la convirtió en uno de los nombres más reconocidos del rock y pop británico de los años 60 y 70.