El disco constará de 14 canciones y cuenta con las colaboraciones de Charlie Watts, Paul McCartney, Robert Smith de The Cure, Steve Winwood y Chad Smith de the Red Hot Chili Peppers.
En un reciente evento promocional en Nueva York, Mick Jagger exrpesó que para este álbum fue clave grabar casi en vivo y, en muchas ocasiones, en una sola toma, para aprovechar la química entre los miembros de la banda: “Tenés que mover los ojos y ver a todo el mundo: a Keith, a Ronnie... ves exactamente lo que están haciendo y pensando. El estudio funcionó muy bien para nosotros y el sonido era muy bueno”, afirmó.
En esta ocasión, los Stones subrayaron que siguieron “explorando nuevos matices” sin renunciar a su esencia rockera, fieles a una identidad que han ido puliendo a lo largo de más de seis décadas.
“Nunca olvidamos nuestras raíces”, coincidieron los integrantes, que definieron el álbum como un recorrido por distintos géneros, desde el rock más clásico hasta baladas y temas con influencias country.