"La conducta infractora de Samsung (utilizar los activos de la señorita Lipa sin ninguna contraprestación) ridiculiza el arduo trabajo que ha realizado para construir una marca exitosa y la ha privado de la capacidad de controlar y monetizar sus activos", explica la demanda.
Los abogados de la intérprete sostienen que su cliente jamás habría prestado su imagen para comercializar televisores, dada la naturaleza de su marca personal. La demanda incluye, también, capturas de publicaciones en la red social X como evidencia del impacto comercial de la imagen, entre ellas comentarios de usuarios que afirman haber adquirido el producto precisamente por ver a Lipa en la caja del televisor.
De acuerdo con la demanda, Lipa habría instado en reiteradas ocasiones el cese del uso de su imagen, sin obtener respuesta satisfactoria. La compañía surcoreana habría actuado de manera "desdeñosa e insensible" ante dichos requerimientos. "La arrogancia de Samsung al negarse a detener la infracción confirma su desprecio consciente por los derechos de propiedad intelectual e identidad personal de la señorita Lipa", concluye la demanda.