Según publicó la revista especializada, la estadounidense recibió cerca de 1.000 millones de dólares por sus ingresos por streaming y, en especial, gracias a su importante gira The Eras Tour, que rompió récords de recaudación.
Sus canciones están valoradas en casi 900 millones de dólares, un activo que creció gracias a sus actuaciones. A diferencia de Rihanna, que gran parte de su riqueza proviene de su marca de cosméticos, el patrimonio de Swift es un fenómeno casi exclusivo de su producción musical y sus shows.
En el ranking general de celebridades, liderado por los cineastas Steven Spielberg (7.100 millones) y George Lucas (5.200 millones). Tercero aparece Michael Jordan, con 4.300 millones, quien durante su carrera en la NBA tuvo un salario de 90 millones de dólares, pero generó más de 2.000 gracias a acuerdos comerciales.