La familia del músico confirmó la noticia a través de un comunicado en el que explica que Weir murió en paz, rodeado de sus seres queridos, tras haber superado un cáncer, aunque finalmente sucumbió a problemas pulmonares subyacentes.
“Bobby será para siempre una fuerza guía cuya creatividad única redefinió la música americana”, señalaba el texto, destacando su capacidad para «crear comunidad, identidad y un sentimiento de pertenencia que ha acompañado a generaciones de seguidores».