El hito coloca al tema en una élite donde solo figuran clásicos que mantienen una vigencia extraordinaria cuatro décadas después de su lanzamiento.
Estrenada en 1984 como tema central de la película homónima, Footloose se consolidó como uno de los sencillos más reconocibles del pop-rock ochentero. Su energía, su impronta bailable y la voz característica de Loggins impulsaron su éxito inicial; con el tiempo, el tema encontró una segunda vida entre nuevas audiencias gracias a playlists retro, sincronizaciones audiovisuales y su presencia continua en la cultura popular.
Al rebasar la multimillonaria cifra, Footloose se suma a Another One Bites the Dust, Don't Stop Believin, Africa, Every Breathe You Take, Take On Me, Everybody Wants to Rule the World, Livin' On a Prayer y Sweet Child o' Mine en ser las únicas canciones lanzadas en la década de los 80 en conseguir más de mil millones de reproducciones en Soptify